Pro Life

Message from Fr. Davy’s Desk:

We are grateful to God, our parents and family members for the gift of life. God created us in His image – Genesis.1:27. It is 43 years since Americans got the constitutional right to abort their unborn children on demand. It is high time to think with respect what we are doing. If I received life free of cost am I not supposed to let others get opportunity to live?

We feel sad when we hear about the death of our beloved ones or the murder of the people around us. Life is precious. Both life and death are mysteries. God didn’t approve the act of the first murderer Cain. He had his own reason to kill his brother, Abel. The Lord asked Cain: “What have you done? Your brother’s blood cries out to me from the soil” Genesis 4:10. We are responsible for the death of our brothers and sisters, both born and unborn.

We all know that Bald Eagle is the National Bird of the United States. We protect the birds and animals around us. Destroying an egg of a bald eagle is a crime. If so what about killing of an unborn baby? I think we need to cultivate a culture of life. We have no power to give life so let there be no power to take the life also. Let the fifth commandment ‘DO NOT KILL’ be practiced in all aspects.

This Friday, January 27th thousands of people are marching in Washington DC. Those who can’t participate in the March for life may participate in the Holy Mass and pray for our country to protect the life of the unborn. Let us remember God asking us: “Aren’t you the guardian of your brothers and sisters both born and unborn?”

Kavungal Davy, CMI

Mensaje del Padre Davy:

Estamos agradecidos a Dios, a nuestros padres ya los miembros de la familia por el don de la vida. Dios nos creó a su imagen – Génesis.1: 27. Son 43 años desde que los estadounidenses tienen el permiso constitucional de abortar a sus hijos. Ya es hora de pensar con respeto lo que estamos haciendo. ¡Si recibí la vida libre de costo no se supone que debo dejar que otros tengan oportunidad de vivir?

Nos sentimos tristes cuando oímos acerca de la muerte de nuestros queridos o el asesinato de la gente que nos rodea. La vida es preciosa. La vida y la muerte son misterios. Dios no aprobó el acto del primer asesino Caín. Tenía su propia razón para matar a su hermano, Abel. El Señor le preguntó a Caín: “¿Qué has hecho? La sangre de tu hermano me grita desde el suelo.” Génesis 4:10. Somos responsables de la muerte de nuestros hermanos y hermanas, nacidos y no nacidos.

Todos sabemos que águila calva es el pájaro nacional de los Estados Unidos. Protegemos a los pájaros y animales que nos rodean. Destruir un huevo de águila calva es un crimen. Si es así ¿qué hay de matar a un bebé no nacido? Creo que necesitamos cultivar una cultura de la vida. No tenemos poder para dar vida, así que no haya poder para tomar la vida también. Que el quinto mandamiento “NO MATES” se practique en todos los aspectos.

Este viernes, 27 de enero miles de personas están marchando en Washington DC. Aquellos que no pueden participar en la Marcha por la Vida pueden participar en la Santa Misa y orar por nuestro país para proteger la vida de los no nacidos. Recordemos a Dios preguntándonos: “¿No eres tú el guardián de tus hermanos y hermanas nacidos y no nacidos?”

Padre Kavungal Davy, CMI